luz, sal, fermento...

El camino del discípulo

Desarrollo personal

Nuestro método en 4 ejes para que seas luz, sal y fermento

Sea desde lo individual o bien desde lo grupal, estas se abordan desde el modelo del círculo doradoSimon Sinek– que nos ayuda a ahondar, especialmente, en el propósito personal.

FORMACIÓN

Aquí no acumulamos datos, forjamos mentes. Te entregamos la munición intelectual y la agudeza espiritual para entender el mundo y dar razón de tu fe. Desde la roca firme del Evangelio y la sabiduría de la Iglesia, te equipamos para la contrarrevolución cultural. Esto no es una clase; es tu entrenamiento para la batalla de las ideas.

COMUNICACIÓN

El diablo tiene buena propaganda, pero nosotros tenemos la Belleza. Te enseñamos a usar las herramientas de hoy –tu teléfono, tus redes, tu voz– no solo para informar, sino para fascinar. Aprende a crear contenido que rompa el ruido y que presente la Verdad de Cristo con una belleza que desarma y un fuego que enciende. Es hora de que la luz del Evangelio sea también la más atractiva.

mentoreo

Jesús tuvo multitudes de seguidores, pero forjó el carácter de solo doce. Siguiendo su modelo, nuestro mentoreo se enfoca en lo profundo: la virtud, la disciplina espiritual y la identidad inquebrantable en Cristo. Antes de liderar al mundo, debes conquistarte a ti mismo. Te acompañamos en esa lucha interior para construir la fortaleza de un verdadero discípulo.

LIDERAZGO

Todo católico está llamado a influir, a ser fermento. Aquí activamos ese potencial. No formamos jefes, desplegamos apóstoles en el mundo profesional, familiar y social. Aprenderás un liderazgo de servicio que inspira y que tiene la audacia de transformar la cultura desde dentro. Tu trabajo, tu familia, tu entorno… ese es tu campo de misión. Te preparamos para conquistarlo para Cristo.

Propósito: empieza con el Por Qué

No es suficiente si solo conocés tus cómos y tus qués. No alcanza con solo rezar el Credo o asistir a misa regularmente. Se trata de conocer el por qué. ¡Tú por qué!

Ese que te da un sentido de misión y propósito. Ese que, si aún no tenés claridad, te permite descubrir tus talentos, esos que Dios te ha regalado, para ponerlos al servicio de las personas.

Por eso, todas las propuestas de #MinoríasCreativas buscan ofrecer como eje formativo y de comunicación el por qué. El tenerlo, no solo ayuda a formar mejores líderes sino, especialmente, a que cada uno encuentre su camino hacia la santidad. Es sentido de misión, emoción y valor.

¡Es inspirar a un nuevo liderazgo católico!

Juntos podemos hacer una diferencia

Vos podés ser fermento de fe en tu entorno